BENDITO VINOS Y VINILOS. EL CAMAROTE DE LOS HERMANOS MARX

Si hay un lugar del vino natural en la capital es este humilde pero dinámico templo del vino artesano. En el antiguo Mercado de San Fernando en el barrio de Lavapies, Jose Gonzalez convierte un minúsculo puesto dedicado anteriormente a carnicería,  en una especie de camarote de los hermanos Marx del vino. En estos días cortos de cambio del solsticio BENDITO VINOS Y VINILOS se  convierte en el refugio de los amantes del vino sin postureos.

Un trasiego de botellas aparentemente sin orden ni concierto vuelan por encima de las cabezas de los comensales.Un grupo de amigos que disfrutan de una cata. dos amigas que se cuentan las ultimas novedades, parejas de jóvenes en pleno cortejo,los incondicionales y habituales frikiwines son la fauna de este camarote de locos por el vino. Entre tanto una pareja de norteamericanos de visita por la ciudad es atraída por el bullicio y aprovechan para llevarse unas botellitas de artisan natural wine. Lp`s de vinilo a modo de platos con los embutidos, quesos y latas mejor escogidos, a modo de platillos volantes, aterrizan en las diminutas mesitas plegables para acompañar autenticas joyas. Vinos que Jose ha escogido y espaciado en función de los gustos de cada grupo. Este aparente desorden para cualquiera de nosotros, es la clave del éxito de este hombre.

Un sin fin de referencias delicada y concienzudamente escogidas de toda Europa se concentran en los estantes de la pared.Unas cámaras para mantener los vinos y las viandas en su punto optimo, un viejo tocadiscos  y boilé, la fiesta está servida.

 

 

Jose Bendito conoce cada vino al matiz y atiende o pregunta a la gente que viene cuales son sus gustos. La experiencia se transforma en un aprendizaje que discretamente Jose sabe manejar.
La revolución del vino natural en España es lenta pero imparable y Jose Bendito tiene mucho que ver.

Cada vez que me acerco a dejar mis vinos estoy expectante por probar lo último de “la competencia” o podría mas bien decir de la familia. Para mi es un aprendizaje que me ayuda a diseñar mis vinos y a comprobar como añada tras añada surgen elaboraciones precisas y preciosas que hacen del vino sin aditivos el vino con mayúsculas.

Sigue así colega.